FUNERARIA
COSTA RICA
Sofía Salazar Rojas
COSTA RICA
Sofía Salazar Rojas
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 1183.587 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Grecia - Alajuela
UBICACIÓN DE PROYECTO: Grecia - Alajuela
Las funerarias suelen concebirse como espacios cerrados, rígidos y emocionalmente densos, donde la arquitectura se limita a cumplir una función operativa. Frente a esto, el proyecto plantea una reinterpretación del espacio funerario desde una mirada sensible, entendiendo la despedida como un acto que requiere pausa, silencio y acompañamiento. La propuesta se apoya en una arquitectura de formas orgánicas, capaz de generar transiciones suaves y atmósferas contenidas que acompañen emocionalmente a quienes atraviesan el proceso del duelo.
El proyecto se estructura a partir de la relación entre arquitectura, naturaleza y experiencia, donde estos adquieren un rol protagónico. Las salas de velación se conciben como espacios íntimos y serenos, mientras que el columbario, ubicado de manera independiente, refuerza el carácter simbólico del conjunto al consolidarse como un lugar de recogimiento y contemplación. De forma complementaria, un edificio independiente de floristería y tienda se integra al conjunto sin interferir con la solemnidad del edificio principal.
En el corazón del proyecto se dispone un jardín interno, entendido como el eje conceptual de la propuesta que actúa como un núcleo de serenidad y reflexión. Este actúa como articulador del conjunto y como espacio de pausa, reforzando la conexión con la naturaleza. En él se incorpora un sistema de recolección de aguas pluviales, que permite reutilizar el recurso hídrico para el riego de los jardines, integrando la sostenibilidad ambiental.
El recorrido que conecta el edificio principal con el columbario se plantea como una experiencia sensorial, un tránsito pausado donde el sonido del agua, la vegetación y la apertura visual acompañan el proceso de despedida, diluyendo los límites entre lo construido y lo natural.
En conjunto, la propuesta entiende la funeraria como un espacio de transición y consuelo, donde la arquitectura se convierte en un medio de reflexión y respeto, proponiendo una experiencia más humana y consciente con el entorno y con quienes lo habitan temporalmente.
El proyecto se estructura a partir de la relación entre arquitectura, naturaleza y experiencia, donde estos adquieren un rol protagónico. Las salas de velación se conciben como espacios íntimos y serenos, mientras que el columbario, ubicado de manera independiente, refuerza el carácter simbólico del conjunto al consolidarse como un lugar de recogimiento y contemplación. De forma complementaria, un edificio independiente de floristería y tienda se integra al conjunto sin interferir con la solemnidad del edificio principal.
En el corazón del proyecto se dispone un jardín interno, entendido como el eje conceptual de la propuesta que actúa como un núcleo de serenidad y reflexión. Este actúa como articulador del conjunto y como espacio de pausa, reforzando la conexión con la naturaleza. En él se incorpora un sistema de recolección de aguas pluviales, que permite reutilizar el recurso hídrico para el riego de los jardines, integrando la sostenibilidad ambiental.
El recorrido que conecta el edificio principal con el columbario se plantea como una experiencia sensorial, un tránsito pausado donde el sonido del agua, la vegetación y la apertura visual acompañan el proceso de despedida, diluyendo los límites entre lo construido y lo natural.
En conjunto, la propuesta entiende la funeraria como un espacio de transición y consuelo, donde la arquitectura se convierte en un medio de reflexión y respeto, proponiendo una experiencia más humana y consciente con el entorno y con quienes lo habitan temporalmente.








