CASA OREJA DE PALO
COSTA RICA
Arq. Alejandro Barboza Mainieri
COSTA RICA
Arq. Alejandro Barboza Mainieri
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 322 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: CIUDAD COLÓN - SAN JOSÉ
UBICACIÓN DE PROYECTO: CIUDAD COLÓN - SAN JOSÉ
El proyecto consiste en el diseño de una vivienda sostenible y bioclimática ubicada en una zona rural suburbana al suroeste de San José, Costa Rica. El sitio se encuentra en un terreno con pendiente, rodeado por un parche de bosque secundario, abundante vegetación y dos majestuosos árboles de Guanacaste (Enterolobium cyclocarpum) con más de 200 años de edad.
El concepto de diseño nace directamente del lugar. Durante la primera visita al terreno, observamos dos venados alimentándose bajo la copa de los árboles de Guanacaste. Al acercarnos, descubrí que comían las semillas del fruto del árbol, conocidas popularmente como “Oreja de Palo” debido a su forma semejante a una oreja humana. Esta imagen simbólica se convirtió en el punto de partida conceptual del proyecto.
La casa se concibe entonces como una semilla que cae del árbol y aterriza suavemente sobre la topografía inclinada, adaptándose a sus condiciones naturales, tocando el suelo con delicadeza y manifestando su espacio de manera orgánica. Los volúmenes se disponen de manera escalonada siguiendo la pendiente natural, generando un ritmo fluido e integrado al paisaje, a la vez que mantiene una relación introvertida y privada hacia la calle rural y las edificaciones rurales vecinas.
La envolvente arquitectónica ha sido cuidadosamente diseñada para controlar la radiación solar, generar sombra, proteger los interiores de la lluvia y permitir la ventilación natural y la iluminación adecuada, sin comprometer las privilegiadas vistas privadas hacia el sur y el horizonte. Las aperturas y elementos de control climático responden a decisiones de diseño fundamentadas tanto en criterios analógicos como en simulaciones avanzadas realizadas con Climate Studio, garantizando el confort humano y la eficiencia energética como ejes principales de la generación formal.
El resultado es una gran cubierta compuesta por volúmenes escalonados con superficies curvas y diagonales que abrazan los árboles y parecen flotar sobre el terreno, creando múltiples escenarios, sensaciones y momentos en la experiencia de habitar el espacio.
Además de las estrategias pasivas de diseño bioclimático, las cubiertas han sido concebidas para recolectar agua de lluvia mediante gravedad hacia un tanque de almacenamiento, permitiendo que, en determinadas épocas del año, los inodoros se puedan llenar sin consumo de agua potable.
El proyecto se planteó en planos constructivos para desarrollarse en dos fases y, en esta etapa del proceso de diseño, se estudiaron en detalle las estrategias pasivas para asegurar que los aleros, parasoles, pérgolas y demás elementos de control solar respondan a un desempeño interno óptimo en términos de confort pasivo. Paralelamente, la selección de materiales bajo criterios de sostenibilidad permitió consolidar un resultado integral de diseño ambiental y bioclimático, contribuyendo de manera real y positiva al desempeño ambiental del proyecto.
El concepto de diseño nace directamente del lugar. Durante la primera visita al terreno, observamos dos venados alimentándose bajo la copa de los árboles de Guanacaste. Al acercarnos, descubrí que comían las semillas del fruto del árbol, conocidas popularmente como “Oreja de Palo” debido a su forma semejante a una oreja humana. Esta imagen simbólica se convirtió en el punto de partida conceptual del proyecto.
La casa se concibe entonces como una semilla que cae del árbol y aterriza suavemente sobre la topografía inclinada, adaptándose a sus condiciones naturales, tocando el suelo con delicadeza y manifestando su espacio de manera orgánica. Los volúmenes se disponen de manera escalonada siguiendo la pendiente natural, generando un ritmo fluido e integrado al paisaje, a la vez que mantiene una relación introvertida y privada hacia la calle rural y las edificaciones rurales vecinas.
La envolvente arquitectónica ha sido cuidadosamente diseñada para controlar la radiación solar, generar sombra, proteger los interiores de la lluvia y permitir la ventilación natural y la iluminación adecuada, sin comprometer las privilegiadas vistas privadas hacia el sur y el horizonte. Las aperturas y elementos de control climático responden a decisiones de diseño fundamentadas tanto en criterios analógicos como en simulaciones avanzadas realizadas con Climate Studio, garantizando el confort humano y la eficiencia energética como ejes principales de la generación formal.
El resultado es una gran cubierta compuesta por volúmenes escalonados con superficies curvas y diagonales que abrazan los árboles y parecen flotar sobre el terreno, creando múltiples escenarios, sensaciones y momentos en la experiencia de habitar el espacio.
Además de las estrategias pasivas de diseño bioclimático, las cubiertas han sido concebidas para recolectar agua de lluvia mediante gravedad hacia un tanque de almacenamiento, permitiendo que, en determinadas épocas del año, los inodoros se puedan llenar sin consumo de agua potable.
El proyecto se planteó en planos constructivos para desarrollarse en dos fases y, en esta etapa del proceso de diseño, se estudiaron en detalle las estrategias pasivas para asegurar que los aleros, parasoles, pérgolas y demás elementos de control solar respondan a un desempeño interno óptimo en términos de confort pasivo. Paralelamente, la selección de materiales bajo criterios de sostenibilidad permitió consolidar un resultado integral de diseño ambiental y bioclimático, contribuyendo de manera real y positiva al desempeño ambiental del proyecto.








