OSTRA DEL PACÍFICO
COSTA RICA
Montserrat Rojas Corrales
COSTA RICA
Montserrat Rojas Corrales
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 16838 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Puntarenas
UBICACIÓN DE PROYECTO: Puntarenas
El proyecto surge como una respuesta arquitectónica ante un territorio que históricamente ha construido su identidad en torno al mar y que hoy enfrenta un futuro incierto. Puntarenas, ciudad portuaria y pesquera por excelencia, se proyecta hacia el año 2100 bajo un escenario de aumento del nivel del mar, transformación de la línea costera y presión sobre los ecosistemas marinos. Frente a esta realidad, el proyecto plantea una arquitectura que no busca resistir al agua, sino adaptarse a ella, asumiendo el cambio climático como condición de diseño.
La ostra se convierte en el eje conceptual del proyecto por su capacidad de filtrar y purificar el agua, mejorando la calidad del ecosistema que habita. Esta lógica biológica se traduce en una arquitectura entendida como organismo: un sistema que recibe, procesa y transforma recursos naturales, productivos y sociales. Ostra del Pacífico funciona como una infraestructura viva, capaz de ordenar los flujos de la pesca, la energía y el conocimiento, generando un impacto positivo tanto ambiental como cultural.
El proyecto redefine la relación entre arquitectura y territorio al asumir el agua como soporte principal. Su nivel cero es acuático, permitiendo el tránsito de embarcaciones, la llegada directa del producto pesquero y una conexión constante con el mar. La condición flotante del conjunto responde de manera directa al aumento del nivel del mar, garantizando adaptabilidad sin perder el carácter portuario que define a Puntarenas.
Desde una perspectiva ambiental, el proyecto integra estrategias bioclimáticas que aprovechan el clima tropical costero: ventilación cruzada, control solar y uso eficiente del agua marina para regular la temperatura interior. A esto se suma una planta energética oceánica que transforma el gradiente térmico del mar en energía limpia, reforzando la autosuficiencia del complejo. Laboratorios de acuicultura sostenible, recirculación acuícola e investigación pesquera conforman un sistema productivo que promueve prácticas responsables y reduce la presión sobre la pesca extractiva.
Complementado por espacios culturales, educativos y gastronómicos, Ostra del Pacífico pone en valor la pesca como patrimonio vivo. Más que un edificio, el proyecto propone una nueva forma de habitar el borde costero, donde arquitectura, mar y comunidad se integran en un equilibrio dinámico y resiliente.
La ostra se convierte en el eje conceptual del proyecto por su capacidad de filtrar y purificar el agua, mejorando la calidad del ecosistema que habita. Esta lógica biológica se traduce en una arquitectura entendida como organismo: un sistema que recibe, procesa y transforma recursos naturales, productivos y sociales. Ostra del Pacífico funciona como una infraestructura viva, capaz de ordenar los flujos de la pesca, la energía y el conocimiento, generando un impacto positivo tanto ambiental como cultural.
El proyecto redefine la relación entre arquitectura y territorio al asumir el agua como soporte principal. Su nivel cero es acuático, permitiendo el tránsito de embarcaciones, la llegada directa del producto pesquero y una conexión constante con el mar. La condición flotante del conjunto responde de manera directa al aumento del nivel del mar, garantizando adaptabilidad sin perder el carácter portuario que define a Puntarenas.
Desde una perspectiva ambiental, el proyecto integra estrategias bioclimáticas que aprovechan el clima tropical costero: ventilación cruzada, control solar y uso eficiente del agua marina para regular la temperatura interior. A esto se suma una planta energética oceánica que transforma el gradiente térmico del mar en energía limpia, reforzando la autosuficiencia del complejo. Laboratorios de acuicultura sostenible, recirculación acuícola e investigación pesquera conforman un sistema productivo que promueve prácticas responsables y reduce la presión sobre la pesca extractiva.
Complementado por espacios culturales, educativos y gastronómicos, Ostra del Pacífico pone en valor la pesca como patrimonio vivo. Más que un edificio, el proyecto propone una nueva forma de habitar el borde costero, donde arquitectura, mar y comunidad se integran en un equilibrio dinámico y resiliente.





