MODELO DE VIVIENDA SOCIAL PRODUCTIVA
COSTA RICA
Gabriel Medina Víquez
COSTA RICA
Gabriel Medina Víquez
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 13,878.74 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Guararí - Heredia
UBICACIÓN DE PROYECTO: Guararí - Heredia
Estudiante: Gabriel Medina Víquez
El proyecto plantea un modelo de vivienda social progresiva y regenerativa para los asentamientos informales Nueva Heredia y El Faro, ubicados en el barrio Villa Paola, distrito de Guararí, Heredia. Su objetivo principal es dar respuesta integral a la necesidad habitacional de la comunidad, al tiempo que se promueve la mejora del entorno urbano, la cohesión social y la resignificación del paisaje barrial.
El programa arquitectónico consta de 156 viviendas, de las cuales 60 unidades progresivas se desarrollan como vivienda unifamiliar horizontal, mientras que 96 unidades se resuelven en vivienda multifamiliar vertical, organizadas en tres configuraciones tipológicas distintas. Esta combinación permite responder a las preferencias habitacionales de la comunidad, identificadas mediante encuestas y trabajo de campo, y optimizar el uso del suelo sin perder la escala humana del entorno.
El Módulo M01 72 m² corresponde a la vivienda unifamiliar horizontal, este contará con dos niveles, una planta baja donde se desarrolla toda el área social: Sala, comedor y cocina integrada, baño y dos jardines. En la planta alta habrá un espacio de estudio compacto y dos habitaciones gemelas con balcón. La cualidad de este módulo esta en su posibilidad de desarrollo vertical bajo reglamento, el cual consiste en un tercer nivel semicompleto que se utilizaría como terraza o bien uno completo el cual se presentan una serie de opciones de configuraciones distintas. Además, la propuesta sugiere la posibilidad de un desarrollo de comercio pequeño en la planta baja de la cual se puede extender hasta el espacio de estacionamiento respectivo de la vivienda. Esta puede prescindir del mismo y utilizarlo como un espacio adicional para el comercio.
Por otro lado, las tipologías M02 de 82.60m² y M03 de 70 m² corresponden a las viviendas multifamiliares verticales. Ambos módulos cuentan con sala, comedor y cocina, cuarto de pila, baño completo y dos habitaciones con terraza, con la excepción de que el M02 cuenta con una adicional que ventila e ilumina hacia un patio de luz. Por último, el M04 de 72 m² hace referencia también a la tipología de vivienda multifamiliar vertical, pero en un edificio apartado con la característica de tener un carácter más de apartamento. Cuenta con el mismo programa que el M03 con la excepción de tener un balcón a lo largo de su fachada.
El planteamiento urbano se estructura a partir de cuadras habitacionales, integradas por módulos repetitivos que generan un lenguaje arquitectónico coherente y flexible. Entre los módulos se incorporan espacios públicos que funcionan como nodos de encuentro,
fortaleciendo las relaciones comunitarias y mejorando la percepción de seguridad en la comunidad.
Desde una perspectiva arquitectónica, el proyecto adopta el principio de mínima intervención, máximo impacto, priorizando la eficiencia espacial y el uso de materiales aparentes y técnicas constructivas tradicionales optimizadas. Asimismo, se destina una proporción significativa del terreno a áreas verdes permeables, que contribuyen a la mejora ambiental y a la integración del conjunto con las condiciones naturales del sitio.
En conjunto, la propuesta configura un modelo replicable de vivienda social, capaz de transformar un contexto de informalidad en un barrio formal, digno y socialmente activo.
El proyecto plantea un modelo de vivienda social progresiva y regenerativa para los asentamientos informales Nueva Heredia y El Faro, ubicados en el barrio Villa Paola, distrito de Guararí, Heredia. Su objetivo principal es dar respuesta integral a la necesidad habitacional de la comunidad, al tiempo que se promueve la mejora del entorno urbano, la cohesión social y la resignificación del paisaje barrial.
El programa arquitectónico consta de 156 viviendas, de las cuales 60 unidades progresivas se desarrollan como vivienda unifamiliar horizontal, mientras que 96 unidades se resuelven en vivienda multifamiliar vertical, organizadas en tres configuraciones tipológicas distintas. Esta combinación permite responder a las preferencias habitacionales de la comunidad, identificadas mediante encuestas y trabajo de campo, y optimizar el uso del suelo sin perder la escala humana del entorno.
El Módulo M01 72 m² corresponde a la vivienda unifamiliar horizontal, este contará con dos niveles, una planta baja donde se desarrolla toda el área social: Sala, comedor y cocina integrada, baño y dos jardines. En la planta alta habrá un espacio de estudio compacto y dos habitaciones gemelas con balcón. La cualidad de este módulo esta en su posibilidad de desarrollo vertical bajo reglamento, el cual consiste en un tercer nivel semicompleto que se utilizaría como terraza o bien uno completo el cual se presentan una serie de opciones de configuraciones distintas. Además, la propuesta sugiere la posibilidad de un desarrollo de comercio pequeño en la planta baja de la cual se puede extender hasta el espacio de estacionamiento respectivo de la vivienda. Esta puede prescindir del mismo y utilizarlo como un espacio adicional para el comercio.
Por otro lado, las tipologías M02 de 82.60m² y M03 de 70 m² corresponden a las viviendas multifamiliares verticales. Ambos módulos cuentan con sala, comedor y cocina, cuarto de pila, baño completo y dos habitaciones con terraza, con la excepción de que el M02 cuenta con una adicional que ventila e ilumina hacia un patio de luz. Por último, el M04 de 72 m² hace referencia también a la tipología de vivienda multifamiliar vertical, pero en un edificio apartado con la característica de tener un carácter más de apartamento. Cuenta con el mismo programa que el M03 con la excepción de tener un balcón a lo largo de su fachada.
El planteamiento urbano se estructura a partir de cuadras habitacionales, integradas por módulos repetitivos que generan un lenguaje arquitectónico coherente y flexible. Entre los módulos se incorporan espacios públicos que funcionan como nodos de encuentro,
fortaleciendo las relaciones comunitarias y mejorando la percepción de seguridad en la comunidad.
Desde una perspectiva arquitectónica, el proyecto adopta el principio de mínima intervención, máximo impacto, priorizando la eficiencia espacial y el uso de materiales aparentes y técnicas constructivas tradicionales optimizadas. Asimismo, se destina una proporción significativa del terreno a áreas verdes permeables, que contribuyen a la mejora ambiental y a la integración del conjunto con las condiciones naturales del sitio.
En conjunto, la propuesta configura un modelo replicable de vivienda social, capaz de transformar un contexto de informalidad en un barrio formal, digno y socialmente activo.





