DOS ÁLAMOS - EL LENGUAJE DE LOS INFORMAL
COSTA RICA
Kevin León Robles
COSTA RICA
Kevin León Robles
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 310 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Distrito Merced - San José
UBICACIÓN DE PROYECTO: Distrito Merced - San José
La arquitectura esencial surge del paisaje urbano y de la realidad que habitamos. Este proyecto se inspira en los sectores olvidados y marginados de San José, reconociéndolos como parte esencial del tejido urbano y del paisaje de la ciudad. Desde esta condición, la arquitectura nace del contexto humano y material, explorando un lenguaje propio de la informalidad para valorizar la identidad de quienes la habitan y transformar lo cotidiano en espacios de bienestar y oportunidad.
Históricamente, los asentamientos informales han sido asociados a atributos negativos que derivan en estigmatización e invisibilización, donde su materialidad es frecuentemente vinculada con lo “feo” o lo precario. Este proyecto reivindica el lenguaje y la materialidad asociado a la informalidad como una expresión legítima del paisaje urbano, proponiendo la madera y el zinc ondulado oxidado como recurso proyectual. La madera domina los espacios sociales, aportando calidez y honestidad constructiva, mientras que el zinc aporta a un paisaje texturado que dialoga con la memoria material de la ciudad.
El proyecto se concibe como un conjunto habitacional compuesto por dos edificios de huella reducida, que implementan un modelo de vivienda social productiva para la reubicación de familias del precario Los Álamos, La Merced, San José. Cada edificio funciona de manera autónoma bajo una misma lógica formal y programática, articulándose mediante pasarelas elevadas que concentran el núcleo de escaleras y los espacios de lavado compartido. En planta baja, cada edificio incorpora un área comercial de uso productivo, destinada a fortalecer la economía de las familias reubicadas y a activar el primer nivel urbano. Sobre este nivel se disponen dos unidades habitacionales por edificio, concebidas como tipologías residenciales con posibilidad de crecimiento progresivo. Estas tienen la particularidad de que incorporan una doble altura en el área de cocina–comedor, proyectada como una reserva espacial susceptible de ser ocupada por un dormitorio adicional ante un posible crecimiento del núcleo familiar.
De esta manera, la propuesta entiende la vivienda social como una oportunidad para dignificar el habitar cotidiano a partir de lo que el paisaje urbano sugiere. La arquitectura esencial se manifiesta como aquella que surge de la realidad construida y habitada, restituyendo condiciones de bienestar y confort a poblaciones históricamente excluidas del tejido urbano.
Históricamente, los asentamientos informales han sido asociados a atributos negativos que derivan en estigmatización e invisibilización, donde su materialidad es frecuentemente vinculada con lo “feo” o lo precario. Este proyecto reivindica el lenguaje y la materialidad asociado a la informalidad como una expresión legítima del paisaje urbano, proponiendo la madera y el zinc ondulado oxidado como recurso proyectual. La madera domina los espacios sociales, aportando calidez y honestidad constructiva, mientras que el zinc aporta a un paisaje texturado que dialoga con la memoria material de la ciudad.
El proyecto se concibe como un conjunto habitacional compuesto por dos edificios de huella reducida, que implementan un modelo de vivienda social productiva para la reubicación de familias del precario Los Álamos, La Merced, San José. Cada edificio funciona de manera autónoma bajo una misma lógica formal y programática, articulándose mediante pasarelas elevadas que concentran el núcleo de escaleras y los espacios de lavado compartido. En planta baja, cada edificio incorpora un área comercial de uso productivo, destinada a fortalecer la economía de las familias reubicadas y a activar el primer nivel urbano. Sobre este nivel se disponen dos unidades habitacionales por edificio, concebidas como tipologías residenciales con posibilidad de crecimiento progresivo. Estas tienen la particularidad de que incorporan una doble altura en el área de cocina–comedor, proyectada como una reserva espacial susceptible de ser ocupada por un dormitorio adicional ante un posible crecimiento del núcleo familiar.
De esta manera, la propuesta entiende la vivienda social como una oportunidad para dignificar el habitar cotidiano a partir de lo que el paisaje urbano sugiere. La arquitectura esencial se manifiesta como aquella que surge de la realidad construida y habitada, restituyendo condiciones de bienestar y confort a poblaciones históricamente excluidas del tejido urbano.





