SISTEMA 49
COSTA RICA
Samuel Bolaños
COSTA RICA
Samuel Bolaños
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 3621 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Guachipelín - Escazú - San José
UBICACIÓN DE PROYECTO: Guachipelín - Escazú - San José
En el marco de Arquitectura Esencial, habitar se entiende como una de las actividades
fundamentales del ser humano, que va más allá de ocupar un espacio físico, pues implica apropiarse de él, dotarlo de significado y convertirlo en una extensión del cuerpo.
El complejo Sistema 49 surge como respuesta ante el crecimiento habitacional que ha vivido Guachipelín de Escazú en las últimas décadas. En los últimos años se han construido numerosos condominios de distintas escalas. Sin embargo, su desarrollo se ha enfocado principalmente en la eficiencia económica y la maximización del suelo, dejando de lado los espacios verdes, las transiciones espaciales y los puntos de encuentro comunitario.
Por lo tanto, el proyecto busca generar una respuesta distinta ante la necesidad habitacional, reconociendo que habitar implica encontrar equilibrio entre la necesidad de individualidad y el sentido de pertenencia a una comunidad. Asimismo, las condiciones del sitio resultan favorables, al ubicarse junto a un parque, rodeado de vegetación y cercano alas rutas principales. El conjunto cuenta con 8 viviendas dirigidas a familias de 4 a 5 integrantes. Se plantean dos módulos habitacionales, uno de dos niveles y otro de tres. Cada unidad dispone de patio, tres habitaciones, cocina, sala y una terraza al aire libre. El parqueo es subterráneo y cuenta con dos salidas peatonales ubicadas en los extremos del conjunto. La decisión de que el parqueo sea compartido y no privado fue consciente, ya que incentiva el recorrido peatonal desde el vehículo hasta la vivienda, estableciendo una transición gradual entre el espacio público, el común y el privado.
De igual forma, se proponen una serie de recorridos que rodean y atraviesan el sistema, generando espacios exteriores donde los habitantes pueden encontrarse con sus vecinos, relacionarse con la naturaleza y con su familia. Como estrategia organizadora se emplea el ensamblaje de las viviendas a partir de una grilla cuadrada de 7m. Toda la geometría del sistema habitacional y de cada unidad está determinada por estos cuadrantes de 49 m², lo que permite establecer un orden claro, modular y coherente.
Cada unidad habitacional puede verse como un componente que mantienen su identidad dentro de un todo complejo. Sin embargo, su forma adquiere sentido al relacionarse con las otras unidades del sistema, entrelazándose para conformar una red de espacios privados y colectivos que fortalecen el habitar.
fundamentales del ser humano, que va más allá de ocupar un espacio físico, pues implica apropiarse de él, dotarlo de significado y convertirlo en una extensión del cuerpo.
El complejo Sistema 49 surge como respuesta ante el crecimiento habitacional que ha vivido Guachipelín de Escazú en las últimas décadas. En los últimos años se han construido numerosos condominios de distintas escalas. Sin embargo, su desarrollo se ha enfocado principalmente en la eficiencia económica y la maximización del suelo, dejando de lado los espacios verdes, las transiciones espaciales y los puntos de encuentro comunitario.
Por lo tanto, el proyecto busca generar una respuesta distinta ante la necesidad habitacional, reconociendo que habitar implica encontrar equilibrio entre la necesidad de individualidad y el sentido de pertenencia a una comunidad. Asimismo, las condiciones del sitio resultan favorables, al ubicarse junto a un parque, rodeado de vegetación y cercano alas rutas principales. El conjunto cuenta con 8 viviendas dirigidas a familias de 4 a 5 integrantes. Se plantean dos módulos habitacionales, uno de dos niveles y otro de tres. Cada unidad dispone de patio, tres habitaciones, cocina, sala y una terraza al aire libre. El parqueo es subterráneo y cuenta con dos salidas peatonales ubicadas en los extremos del conjunto. La decisión de que el parqueo sea compartido y no privado fue consciente, ya que incentiva el recorrido peatonal desde el vehículo hasta la vivienda, estableciendo una transición gradual entre el espacio público, el común y el privado.
De igual forma, se proponen una serie de recorridos que rodean y atraviesan el sistema, generando espacios exteriores donde los habitantes pueden encontrarse con sus vecinos, relacionarse con la naturaleza y con su familia. Como estrategia organizadora se emplea el ensamblaje de las viviendas a partir de una grilla cuadrada de 7m. Toda la geometría del sistema habitacional y de cada unidad está determinada por estos cuadrantes de 49 m², lo que permite establecer un orden claro, modular y coherente.
Cada unidad habitacional puede verse como un componente que mantienen su identidad dentro de un todo complejo. Sin embargo, su forma adquiere sentido al relacionarse con las otras unidades del sistema, entrelazándose para conformar una red de espacios privados y colectivos que fortalecen el habitar.

