PROPUESTA DE REDISEÑO Y AMPLIACIÓN DEL CENTRO EDUCATIVO DR. CARLOS SÁENZ HERRERA
COSTA RICA
Mariam Moya, Jonnathan Brenes
COSTA RICA
Mariam Moya, Jonnathan Brenes
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 3058 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Cartago
UBICACIÓN DE PROYECTO: Cartago
La propuesta plantea el rediseño y ampliación del Centro Educativo Dr. Carlos Sáenz Herrera, ubicado en El Carmen de Cartago, mediante una intervención arquitectónica integral orientada a resolver las deficiencias espaciales, funcionales y ambientales de la infraestructura existente. El proyecto adopta un enfoque inclusivo, multisensorial y sostenible, entendiendo la arquitectura como un soporte activo del proceso educativo de personas con discapacidad.
El desarrollo del proyecto parte de un concepto arquitectónico basado en impulsar el desarrollo integral, la autonomía y la participación activa de las personas usuarias a través del espacio construido. Desde esta premisa, el proceso de diseño se orienta por la accesibilidad, la orientación intuitiva y la estimulación sensorial como herramientas espaciales que favorecen el aprendizaje y el bienestar. A partir del análisis de variables como el funcionamiento actual del centro, las dinámicas pedagógicas, las necesidades específicas de los estudiantes y la relación con el entorno inmediato, se define una estrategia de rediseño y ampliación que reorganiza el conjunto educativo de manera clara y legible. El concepto se materializa mediante la articulación de volúmenes, recorridos continuos y espacios exteriores integrados, generando transiciones graduales entre áreas educativas, terapéuticas y recreativas.
El resultado del diseño se expresa en un conjunto arquitectónico funcionalmente comprensible, donde aulas, áreas administrativas, espacios terapéuticos y zonas comunes se articulan mediante circulaciones accesibles, seguras y continuas. Los patios y áreas exteriores se incorporan como extensiones del aprendizaje, favoreciendo la orientación espacial, el contacto con la naturaleza y la estimulación sensorial. A nivel ambiental, el proyecto integra estrategias bioclimáticas pasivas como ventilación cruzada, control solar e iluminación natural, mejorando el confort térmico, lumínico y acústico.
La propuesta no se plantea como una solución puntual, sino como un modelo arquitectónico integral que responde de manera coherente a las condiciones reales de un centro de educación especial y que puede servir como referencia para futuros proyectos educativos inclusivos en el contexto costarricense, evidenciando el potencial de la arquitectura para generar entornos más equitativos, dignos y funcionales.
El desarrollo del proyecto parte de un concepto arquitectónico basado en impulsar el desarrollo integral, la autonomía y la participación activa de las personas usuarias a través del espacio construido. Desde esta premisa, el proceso de diseño se orienta por la accesibilidad, la orientación intuitiva y la estimulación sensorial como herramientas espaciales que favorecen el aprendizaje y el bienestar. A partir del análisis de variables como el funcionamiento actual del centro, las dinámicas pedagógicas, las necesidades específicas de los estudiantes y la relación con el entorno inmediato, se define una estrategia de rediseño y ampliación que reorganiza el conjunto educativo de manera clara y legible. El concepto se materializa mediante la articulación de volúmenes, recorridos continuos y espacios exteriores integrados, generando transiciones graduales entre áreas educativas, terapéuticas y recreativas.
El resultado del diseño se expresa en un conjunto arquitectónico funcionalmente comprensible, donde aulas, áreas administrativas, espacios terapéuticos y zonas comunes se articulan mediante circulaciones accesibles, seguras y continuas. Los patios y áreas exteriores se incorporan como extensiones del aprendizaje, favoreciendo la orientación espacial, el contacto con la naturaleza y la estimulación sensorial. A nivel ambiental, el proyecto integra estrategias bioclimáticas pasivas como ventilación cruzada, control solar e iluminación natural, mejorando el confort térmico, lumínico y acústico.
La propuesta no se plantea como una solución puntual, sino como un modelo arquitectónico integral que responde de manera coherente a las condiciones reales de un centro de educación especial y que puede servir como referencia para futuros proyectos educativos inclusivos en el contexto costarricense, evidenciando el potencial de la arquitectura para generar entornos más equitativos, dignos y funcionales.





