GANADOR
RENACIMIENTO URBANO: INTERVENCIÓN Y REPROGRAMACIÓN DEL EDIFICIO LA DOLOROSA Y EL ALMACÉN LAS OLAS
COSTA RICA
Artier Quirós Arias
RENACIMIENTO URBANO: INTERVENCIÓN Y REPROGRAMACIÓN DEL EDIFICIO LA DOLOROSA Y EL ALMACÉN LAS OLAS
COSTA RICA
Artier Quirós Arias
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 2,038.12 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: San José
UBICACIÓN DE PROYECTO: San José
Renacimiento Urbano propone la reactivación de un punto estratégico del centro de San José a partir de tres presencias que ocupan tres esquinas de un mismo lugar: el Edificio La Dolorosa, el antiguo Almacén Las Olas y el Parque La Dolorosa como plano público común.
El Edificio La Dolorosa, vinculado al pensamiento de Jorge Bertheau Odio, figura clave de la arquitectura costarricense y uno de los fundadores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica, ha permanecido desocupado por más de treinta años. Su estructura de concreto y su lenguaje brutalista conservan una claridad espacial que, pese al abandono, mantiene su potencia arquitectónica. Frente a él, el Almacén Las Olas, construido en 1914, preserva su fachada de ladrillo mientras su interior fue reducido a estacionamiento.
La propuesta entiende el abandono no como ruina definitiva, sino como estructura latente. En La Dolorosa, la intervención reorganiza las circulaciones verticales y actualiza el edificio a criterios contemporáneos de accesibilidad y seguridad, sin alterar su carácter brutalista. El inmueble se reprograma como centro de formación artística, activando talleres y espacios de aprendizaje que dialogan con su materialidad original.
En Las Olas, la fachada histórica se asume como límite contenedor. Detrás de ella se inserta una nueva estructura, separada de lo existente, que permite una lectura clara entre épocas. El volumen se alinea con los niveles vecinos y alberga sala de exhibición, cafetería y auditorio, estableciendo un contraste controlado entre la masa del ladrillo y la ligereza estructural propuesta.
Entre las tres esquinas, la intersección se transforma en continuidad del Parque La Dolorosa. La calle se eleva a cota de acera y reduce su escala vehicular, extendiendo el espacio peatonal como superficie compartida.
La intervención se sostiene sobre un principio de reciprocidad: La Dolorosa forma, Las Olas proyecta y el parque vincula. El proceso creativo encuentra escenario y el aprendizaje encuentra ciudad. Donde hubo fragmentación, aparece continuidad. La memoria deja de ser vestigio y se convierte en estructura viva para reconstruir el centro.
El Edificio La Dolorosa, vinculado al pensamiento de Jorge Bertheau Odio, figura clave de la arquitectura costarricense y uno de los fundadores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica, ha permanecido desocupado por más de treinta años. Su estructura de concreto y su lenguaje brutalista conservan una claridad espacial que, pese al abandono, mantiene su potencia arquitectónica. Frente a él, el Almacén Las Olas, construido en 1914, preserva su fachada de ladrillo mientras su interior fue reducido a estacionamiento.
La propuesta entiende el abandono no como ruina definitiva, sino como estructura latente. En La Dolorosa, la intervención reorganiza las circulaciones verticales y actualiza el edificio a criterios contemporáneos de accesibilidad y seguridad, sin alterar su carácter brutalista. El inmueble se reprograma como centro de formación artística, activando talleres y espacios de aprendizaje que dialogan con su materialidad original.
En Las Olas, la fachada histórica se asume como límite contenedor. Detrás de ella se inserta una nueva estructura, separada de lo existente, que permite una lectura clara entre épocas. El volumen se alinea con los niveles vecinos y alberga sala de exhibición, cafetería y auditorio, estableciendo un contraste controlado entre la masa del ladrillo y la ligereza estructural propuesta.
Entre las tres esquinas, la intersección se transforma en continuidad del Parque La Dolorosa. La calle se eleva a cota de acera y reduce su escala vehicular, extendiendo el espacio peatonal como superficie compartida.
La intervención se sostiene sobre un principio de reciprocidad: La Dolorosa forma, Las Olas proyecta y el parque vincula. El proceso creativo encuentra escenario y el aprendizaje encuentra ciudad. Donde hubo fragmentación, aparece continuidad. La memoria deja de ser vestigio y se convierte en estructura viva para reconstruir el centro.





