UNIFICACIÓN GOLFITO
COSTA RICA
Tamara Otárola, Danny Gabriela Pérez, José Miguel Torres
COSTA RICA
Tamara Otárola, Danny Gabriela Pérez, José Miguel Torres
UBICACIÓN DE PROYECTO: Golfito - Puntarenas
Golfito es una ciudad cuya forma urbana, identidad colectiva y dinámicas sociales han sido determinadas históricamente por una combinación compleja entre geografía, economía y procesos productivos. Ubicada entre el Golfo Dulce y las laderas abruptas que marcan el inicio de la montaña, su asentamiento se desarrolla en un territorio de alta fragilidad ambiental y gran riqueza paisajística. Esta condición, lejos de haber sido integrada como un valor estructurante del crecimiento urbano, ha actuado como un límite físico que ha condicionado una expansión fragmentada y poco articulada.
Desde sus orígenes, Golfito se configuró bajo un modelo urbano funcional ligado al enclave bananero del siglo XX. La implantación de la United Fruit Company estructuró el territorio a partir de una lógica productiva y jerárquica, donde la ciudad se organizó en zonas claramente diferenciadas entre lo residencial, lo administrativo y lo industrial. Este modelo, eficiente desde el punto de vista económico y operativo, dió lugar a una ciudad dependiente, con baja diversidad urbana y una débil construcción de espacios públicos como articuladores sociales. La arquitectura y la infraestructura respondieron prioritariamente a las necesidades del sistema productivo, relegando la consolidación de una estructura urbana integrada, diversa y equitativa.
El retiro de la compañía bananera en 1985 marcó un punto de inflexión para Golfito. La pérdida de su principal motor económico provocó una crisis social, laboral y urbana que evidenció la fragilidad del modelo territorial existente. En respuesta, se impulsó la creación del Depósito Libre Comercial como estrategia de reactivación económica, convirtiéndose en uno de los principales atractores de actividad y visitantes en la región. Sin embargo, este nuevo modelo reforzó dinámicas de concentración funcional y no logró articularse plenamente con el resto del tejido urbano, reproduciendo una ciudad fragmentada donde ciertos sectores se activan de forma puntual mientras otros permanecen marginados del desarrollo.
En su condición actual, Golfito se presenta como una ciudad predominantemente lineal, estructurada a lo largo de un único eje vial que concentra la mayor parte del comercio, los servicios, el transporte y la actividad urbana. Esta configuración ha generado una fuerte dependencia funcional de dicho eje, produciendo una distribución desigual de oportunidades y limitando el acceso equitativo a equipamientos, espacios públicos y servicios básicos. Estas condiciones se acentúan especialmente en los barrios periféricos y en las zonas altas de la ciudad, donde las dificultades de conectividad refuerzan procesos de segregación territorial. A esta situación se suma la escasa continuidad peatonal, la presencia de aceras incompletas o inexistentes y una carencia generalizada de espacios públicos de calidad que promuevan la permanencia, el encuentro y la vida comunitaria.
El borde costero, a pesar de su enorme potencial paisajístico y simbólico, se encuentra subutilizado y fragmentado, funcionando más como un límite físico que como un espacio estructurante de la ciudad. De manera paralela, los sistemas naturales —manglar, cuencas hídricas, laderas y áreas protegidas— se encuentran desconectados de la lógica urbana, generando conflictos ambientales y perdiendo la oportunidad de integrarse como infraestructura verde activa dentro del sistema territorial.
La lectura prospectiva del territorio permite profundizar aún más en el alcance de la propuesta, incorporando dimensiones que fortalecen su viabilidad a largo plazo y amplían su impacto más allá de la escala urbana inmediata. En este sentido, el proyecto se inscribe dentro de una visión regional que reconoce a Golfito como parte de un sistema territorial, conectado con el sur del país, con el Golfo Dulce y con las dinámicas transfronterizas que influyen directamente en su desarrollo. Esta perspectiva de mayor alcance permite entender que las transformaciones locales tienen la capacidad de influir en aspectos económicos, sociales y ambientales de mayor escala, posicionando a la ciudad como un nodo estratégico dentro del Pacífico sur costarricense.
A partir de este análisis, se identifica que la principal problemática de Golfito es la fragmentación, entendida como una condición estructural que atraviesa múltiples escalas. La fragmentación urbana se manifiesta en la discontinuidad del tejido construido, la presencia de vacíos urbanos y la ausencia de jerarquías claras dentro del sistema de espacios públicos. La fragmentación social se expresa en la segregación territorial y en la dificultad de acceso equitativo a oportunidades urbanas, educativas, recreativas y económicas. La fragmentación ecológica se evidencia en la ruptura de los corredores naturales y en la presión urbana sobre ecosistemas sensibles. Finalmente, la fragmentación simbólica se refleja en la ausencia de una narrativa urbana integradora que articule el legado bananero, portuario y educativo como parte de una identidad colectiva contemporánea.
No obstante, Golfito posee un conjunto de valores estratégicos que constituyen una base sólida para repensar su desarrollo. Su localización como ciudad puerto, su cercanía a áreas protegidas de alto valor ambiental, la presencia de infraestructura existente, la Universidad de Costa Rica como actor territorial y un patrimonio arquitectónico e histórico significativo, configuran un escenario de oportunidad. Desde esta lectura crítica surge el proyecto “Golfito: Unir para Transformar”, concebido como una propuesta de planificación urbana integral que entiende la fragmentación no sólo como un problema, sino como una oportunidad para reconstruir vínculos territoriales, sociales y simbólicos.
El concepto rector del proyecto se fundamenta en la idea de unir como estrategia de transformación urbana. Unir implica conectar físicamente barrios, espacios públicos y equipamientos, pero también articular sistemas que hoy operan de forma aislada: ciudad y naturaleza, economía y comunidad, pasado y futuro. Transformar, en este sentido, no significa sustituir la ciudad existente, sino reinterpretarla, reconvertirla y potenciarla, reconociendo sus valores históricos, culturales y ambientales como motores de un nuevo modelo urbano.
La propuesta plantea que la infraestructura, el espacio público y el paisaje pueden convertirse en herramientas clave para generar cohesión territorial. La infraestructura se concibe como un medio de integración social y urbana, capaz de reducir brechas y mejorar la accesibilidad. El espacio público se entiende como el principal escenario de encuentro, intercambio y construcción de ciudadanía, más allá de su función recreativa. El paisaje, lejos de ser un borde pasivo, se incorpora como parte activa de la estructura urbana, fortaleciendo la relación entre la ciudad y sus sistemas naturales.
El objetivo central del proyecto es proponer un modelo de desarrollo territorial sostenible e integrado para Golfito, orientado a mejorar la calidad de vida de la población, fortalecer la identidad local y promover una economía diversificada y resiliente. Este objetivo se desarrolla a través de lineamientos estratégicos que buscan reconectar el tejido urbano, integrar el borde costero como espacio público estructurante, potenciar el valor patrimonial y educativo del territorio, y promover un desarrollo urbano adaptado a las condiciones climáticas, topográficas y ambientales del lugar.
La visión que guía la propuesta proyecta a Golfito como una ciudad puerto sostenible, integrada y resiliente, donde el desarrollo urbano no implique desplazamiento ni exclusión, sino inclusión y equidad territorial. Una ciudad que equilibra la actividad económica con la conservación ambiental, que reconoce su pasado bananero y portuario como parte de su identidad, y que fortalece la relación entre sus barrios, su frente marítimo y su entorno natural.
La resiliencia urbana adquiere un rol protagónico frente a escenarios de posibles de adaptación climática, económica y social. La propuesta reconoce que Golfito se encuentra expuesta a riesgos naturales como inundaciones, deslizamientos y aumento del nivel del mar, por lo que se toman en cuenta criterios de prevención y adaptación, para así integrarlos a la planificación de la propuesta. Las decisiones de localización, el diseño de espacios abiertos y la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza permiten reducir la vulnerabilidad y fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos extremos, sin comprometer la calidad espacial ni la vida cotidiana.
Para materializar esta visión, el proyecto se estructura a partir de una estrategia urbana basada en ejes complementarios que actúan de manera transversal en el territorio. El eje de infraestructura: propone la mejora integral de aceras, servicios urbanos y espacios públicos, incorporando criterios de accesibilidad universal, confort climático y diseño bioclimático, entendiendo la infraestructura como soporte de la vida urbana. El eje de movilidad: reconoce la condición lineal de Golfito como una fortaleza, planteando una red continua de movilidad activa que prioriza al peatón y la bicicleta, complementada por un sistema de transporte público mejor articulado y conexiones verticales que integren las zonas altas y bajas de la ciudad.
El eje social y económico: busca fortalecer la dimensión humana del desarrollo urbano, promoviendo el comercio local, el turismo comunitario, la educación y la cultura como motores de transformación. Se propone la creación de nodos barriales y microcentralidades que activen la vida urbana y reduzcan la dependencia de un único polo comercial. El eje ecológico: plantea la integración de corredores verdes, parques lineales y zonas de amortiguamiento que aseguren la continuidad ambiental, refuercen la resiliencia climática y articulen los sistemas naturales con el tejido urbano.
Esta estrategia se materializa mediante una serie de proyectos estratégicos concebidos como catalizadores de transformación urbana. La intervención y reconversión del Depósito de Libre Comercio busca transformar este enclave en un espacio más accesible, bioclimático y vinculado al espacio público, reforzando su rol económico sin aislarlo de la ciudad. La ampliación del Recinto de la Universidad de Costa Rica en Golfito consolida a la educación como eje estructurante del desarrollo territorial, fortaleciendo la relación universidad–comunidad y ampliando las oportunidades educativas y culturales.
En el ámbito cultural, el proyecto propicia la noción de patrimonio más allá de lo construido, incorporando prácticas sociales, locales y formas de vida como dinámicas esenciales de la identidad territorial. Esta visión reconoce que la cultura no se limita a edificios históricos o hitos urbanos, sino que se manifiesta en el uso cotidiano del espacio, en las dinámicas comunitarias y en las relaciones entre las personas y su entorno. Al incorporar estas variables intangibles dentro de los procesos de planificación, la propuesta contribuye a preservar la diversidad cultural y a fortalecer el sentido de pertenencia de la población.
La economía se presenta como una oportunidad estratégica para diversificar el desarrollo local. La articulación entre educación, investigación e innovación permite establecer a Golfito como un laboratorio vivo donde se experimentan soluciones urbanas, ambientales y sociales adaptadas a contextos tropicales costeros. Esta condición abre la posibilidad de atraer talento, generar redes de colaboración y posicionar a la ciudad como un referente en temas como sostenibilidad, biodiversidad y planificación resiliente, ampliando su proyección nacional e internacional.
Desde una perspectiva social, la propuesta refuerza la idea de equidad territorial como principio rector. Esto implica reconocer y atender las desigualdades históricas en el acceso a servicios, espacios de calidad y oportunidades de desarrollo. La planificación se convierte así en una herramienta para redistribuir beneficios urbanos, priorizando intervenciones en sectores históricamente relegados y promoviendo un equilibrio más justo entre las distintas áreas de la ciudad. Esta aproximación contribuye a reducir brechas sociales y a construir una ciudad más cohesionada e inclusiva.
La articulación entre lo público y lo privado se plantea desde una lógica de complementariedad. Los proyectos propuestos fomentan transiciones graduales entre ambos ámbitos, mediante espacios intermedios que facilitan la interacción social y enriquecen la vida urbana. Esta estrategia contribuye a crear entornos más activos y seguros, donde la presencia constante de personas fortalece el control social y reduce la percepción de inseguridad, sin recurrir a soluciones físicas excluyentes o defensivas.
Los proyectos realizados son los siguientes:
1. Renovación del Depósito de Libre Comercio: Se propone una intervención arquitectónica en el Depósito de Libre Comercio de Golfito, con el fin de mejorar la experiencia del usuario y reforzar la visibilidad e identidad del sitio dentro del contexto urbano y paisajístico de la ciudad, se trata de transformar el actual espacio comercial en un entorno más amable, accesible y coherente con el clima tropical y la riqueza natural de Golfito.
2. Complejo Deportivo Sede UCR: Iniciativa impulsada por la Universidad de Costa Rica (Sede del Sur – Golfito), orientada a integrar educación, deporte, turismo sostenible y conservación patrimonial. El proyecto busca consolidar un espacio multifuncional donde la actividad física, la investigación y la cultura se articulen para fortalecer el bienestar comunitario, la formación académica y la identidad local. Contará con infraestructura deportiva, espacios educativos, zonas verdes y programas de turismo académico vinculados al patrimonio natural y cultural de Golfito.
3. Parque Marino: Propone la creación de un espacio público costero que combine recreación, educación ambiental y turismo sostenible. El proyecto integra un balneario natural y un acuario didáctico que promueven la conservación marina, la inclusión social y la reactivación económica local. Su diseño busca reconectar la comunidad de Golfito con el golfo.
4. Uso Mixto - Hospedaje y Vivienda: El proyecto plantea el desarrollo de un complejo habitacional de uso mixto, que integre vivienda permanente, alojamiento temporal y espacios de hospedaje tipo hostal, dentro de una zona urbana con potencial de revitalización social y económica, busca responder a las nuevas dinámicas urbanas de Golfito.
5. Centro de Información Turística: Nodo articulador del turismo local. Será un espacio operativo para la gestión de recorridos guiados hacia senderos de montaña, rutas patrimoniales y puntos de interés urbano. Incluirá áreas de atención al visitante, módulos de información desplegables en distintos sectores de la ciudad y un componente gastronómico que promueva la cocina local.
6. Centro de Investigación de La Marina: Se concibe como un equipamiento académico–científico ligado al Parque Marino, destinado al estudio, monitoreo y divulgación del ecosistema del Golfo Dulce, su manglar y su biodiversidad marina. El proyecto busca consolidar un espacio especializado donde la ciencia, la educación ambiental y la gestión comunitaria se articulen para fortalecer la conservación ecológica y el turismo.
7. Malecón en la Angostura: El proyecto propone un malecón costero en la zona de la angostura de Golfito, como un espacio público lineal, accesible y de escala humana, combina un paseo peatonal, zonas verdes, pequeños espacios de descanso, miradores y áreas recreativas.
8. Mercado Central de Golfito: Se plantea como un espacio público multifuncional que integre gastronomía local, comercio artesanal y actividades culturales, complementado con un muelle liviano que sirva como atractor de ferias y eventos temporales.
Finalmente, “Golfito: Unir para Transformar” se plantea no solo como una propuesta de intervención para un contexto específico, sino como una guía estratégica adaptable en el tiempo, con potencial de servir como referente para otras ciudades costeras intermedias que enfrentan procesos de reconversión territorial. Desde una planificación sensible al lugar, a las personas y a los desafíos contemporáneos, el proyecto propone una visión de ciudad más integrada, inclusiva y resiliente, capaz de proyectar un futuro equilibrado para Golfito y su entorno. Sus proyectos estratégicos se contemplan como parte de una red urbana integrada que articula infraestructura, paisaje, espacio público y arquitectura, que en conjunto, estos proyectos complementan la profundidad del proyecto y refuerzan su carácter integral.
Desde sus orígenes, Golfito se configuró bajo un modelo urbano funcional ligado al enclave bananero del siglo XX. La implantación de la United Fruit Company estructuró el territorio a partir de una lógica productiva y jerárquica, donde la ciudad se organizó en zonas claramente diferenciadas entre lo residencial, lo administrativo y lo industrial. Este modelo, eficiente desde el punto de vista económico y operativo, dió lugar a una ciudad dependiente, con baja diversidad urbana y una débil construcción de espacios públicos como articuladores sociales. La arquitectura y la infraestructura respondieron prioritariamente a las necesidades del sistema productivo, relegando la consolidación de una estructura urbana integrada, diversa y equitativa.
El retiro de la compañía bananera en 1985 marcó un punto de inflexión para Golfito. La pérdida de su principal motor económico provocó una crisis social, laboral y urbana que evidenció la fragilidad del modelo territorial existente. En respuesta, se impulsó la creación del Depósito Libre Comercial como estrategia de reactivación económica, convirtiéndose en uno de los principales atractores de actividad y visitantes en la región. Sin embargo, este nuevo modelo reforzó dinámicas de concentración funcional y no logró articularse plenamente con el resto del tejido urbano, reproduciendo una ciudad fragmentada donde ciertos sectores se activan de forma puntual mientras otros permanecen marginados del desarrollo.
En su condición actual, Golfito se presenta como una ciudad predominantemente lineal, estructurada a lo largo de un único eje vial que concentra la mayor parte del comercio, los servicios, el transporte y la actividad urbana. Esta configuración ha generado una fuerte dependencia funcional de dicho eje, produciendo una distribución desigual de oportunidades y limitando el acceso equitativo a equipamientos, espacios públicos y servicios básicos. Estas condiciones se acentúan especialmente en los barrios periféricos y en las zonas altas de la ciudad, donde las dificultades de conectividad refuerzan procesos de segregación territorial. A esta situación se suma la escasa continuidad peatonal, la presencia de aceras incompletas o inexistentes y una carencia generalizada de espacios públicos de calidad que promuevan la permanencia, el encuentro y la vida comunitaria.
El borde costero, a pesar de su enorme potencial paisajístico y simbólico, se encuentra subutilizado y fragmentado, funcionando más como un límite físico que como un espacio estructurante de la ciudad. De manera paralela, los sistemas naturales —manglar, cuencas hídricas, laderas y áreas protegidas— se encuentran desconectados de la lógica urbana, generando conflictos ambientales y perdiendo la oportunidad de integrarse como infraestructura verde activa dentro del sistema territorial.
La lectura prospectiva del territorio permite profundizar aún más en el alcance de la propuesta, incorporando dimensiones que fortalecen su viabilidad a largo plazo y amplían su impacto más allá de la escala urbana inmediata. En este sentido, el proyecto se inscribe dentro de una visión regional que reconoce a Golfito como parte de un sistema territorial, conectado con el sur del país, con el Golfo Dulce y con las dinámicas transfronterizas que influyen directamente en su desarrollo. Esta perspectiva de mayor alcance permite entender que las transformaciones locales tienen la capacidad de influir en aspectos económicos, sociales y ambientales de mayor escala, posicionando a la ciudad como un nodo estratégico dentro del Pacífico sur costarricense.
A partir de este análisis, se identifica que la principal problemática de Golfito es la fragmentación, entendida como una condición estructural que atraviesa múltiples escalas. La fragmentación urbana se manifiesta en la discontinuidad del tejido construido, la presencia de vacíos urbanos y la ausencia de jerarquías claras dentro del sistema de espacios públicos. La fragmentación social se expresa en la segregación territorial y en la dificultad de acceso equitativo a oportunidades urbanas, educativas, recreativas y económicas. La fragmentación ecológica se evidencia en la ruptura de los corredores naturales y en la presión urbana sobre ecosistemas sensibles. Finalmente, la fragmentación simbólica se refleja en la ausencia de una narrativa urbana integradora que articule el legado bananero, portuario y educativo como parte de una identidad colectiva contemporánea.
No obstante, Golfito posee un conjunto de valores estratégicos que constituyen una base sólida para repensar su desarrollo. Su localización como ciudad puerto, su cercanía a áreas protegidas de alto valor ambiental, la presencia de infraestructura existente, la Universidad de Costa Rica como actor territorial y un patrimonio arquitectónico e histórico significativo, configuran un escenario de oportunidad. Desde esta lectura crítica surge el proyecto “Golfito: Unir para Transformar”, concebido como una propuesta de planificación urbana integral que entiende la fragmentación no sólo como un problema, sino como una oportunidad para reconstruir vínculos territoriales, sociales y simbólicos.
El concepto rector del proyecto se fundamenta en la idea de unir como estrategia de transformación urbana. Unir implica conectar físicamente barrios, espacios públicos y equipamientos, pero también articular sistemas que hoy operan de forma aislada: ciudad y naturaleza, economía y comunidad, pasado y futuro. Transformar, en este sentido, no significa sustituir la ciudad existente, sino reinterpretarla, reconvertirla y potenciarla, reconociendo sus valores históricos, culturales y ambientales como motores de un nuevo modelo urbano.
La propuesta plantea que la infraestructura, el espacio público y el paisaje pueden convertirse en herramientas clave para generar cohesión territorial. La infraestructura se concibe como un medio de integración social y urbana, capaz de reducir brechas y mejorar la accesibilidad. El espacio público se entiende como el principal escenario de encuentro, intercambio y construcción de ciudadanía, más allá de su función recreativa. El paisaje, lejos de ser un borde pasivo, se incorpora como parte activa de la estructura urbana, fortaleciendo la relación entre la ciudad y sus sistemas naturales.
El objetivo central del proyecto es proponer un modelo de desarrollo territorial sostenible e integrado para Golfito, orientado a mejorar la calidad de vida de la población, fortalecer la identidad local y promover una economía diversificada y resiliente. Este objetivo se desarrolla a través de lineamientos estratégicos que buscan reconectar el tejido urbano, integrar el borde costero como espacio público estructurante, potenciar el valor patrimonial y educativo del territorio, y promover un desarrollo urbano adaptado a las condiciones climáticas, topográficas y ambientales del lugar.
La visión que guía la propuesta proyecta a Golfito como una ciudad puerto sostenible, integrada y resiliente, donde el desarrollo urbano no implique desplazamiento ni exclusión, sino inclusión y equidad territorial. Una ciudad que equilibra la actividad económica con la conservación ambiental, que reconoce su pasado bananero y portuario como parte de su identidad, y que fortalece la relación entre sus barrios, su frente marítimo y su entorno natural.
La resiliencia urbana adquiere un rol protagónico frente a escenarios de posibles de adaptación climática, económica y social. La propuesta reconoce que Golfito se encuentra expuesta a riesgos naturales como inundaciones, deslizamientos y aumento del nivel del mar, por lo que se toman en cuenta criterios de prevención y adaptación, para así integrarlos a la planificación de la propuesta. Las decisiones de localización, el diseño de espacios abiertos y la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza permiten reducir la vulnerabilidad y fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos extremos, sin comprometer la calidad espacial ni la vida cotidiana.
Para materializar esta visión, el proyecto se estructura a partir de una estrategia urbana basada en ejes complementarios que actúan de manera transversal en el territorio. El eje de infraestructura: propone la mejora integral de aceras, servicios urbanos y espacios públicos, incorporando criterios de accesibilidad universal, confort climático y diseño bioclimático, entendiendo la infraestructura como soporte de la vida urbana. El eje de movilidad: reconoce la condición lineal de Golfito como una fortaleza, planteando una red continua de movilidad activa que prioriza al peatón y la bicicleta, complementada por un sistema de transporte público mejor articulado y conexiones verticales que integren las zonas altas y bajas de la ciudad.
El eje social y económico: busca fortalecer la dimensión humana del desarrollo urbano, promoviendo el comercio local, el turismo comunitario, la educación y la cultura como motores de transformación. Se propone la creación de nodos barriales y microcentralidades que activen la vida urbana y reduzcan la dependencia de un único polo comercial. El eje ecológico: plantea la integración de corredores verdes, parques lineales y zonas de amortiguamiento que aseguren la continuidad ambiental, refuercen la resiliencia climática y articulen los sistemas naturales con el tejido urbano.
Esta estrategia se materializa mediante una serie de proyectos estratégicos concebidos como catalizadores de transformación urbana. La intervención y reconversión del Depósito de Libre Comercio busca transformar este enclave en un espacio más accesible, bioclimático y vinculado al espacio público, reforzando su rol económico sin aislarlo de la ciudad. La ampliación del Recinto de la Universidad de Costa Rica en Golfito consolida a la educación como eje estructurante del desarrollo territorial, fortaleciendo la relación universidad–comunidad y ampliando las oportunidades educativas y culturales.
En el ámbito cultural, el proyecto propicia la noción de patrimonio más allá de lo construido, incorporando prácticas sociales, locales y formas de vida como dinámicas esenciales de la identidad territorial. Esta visión reconoce que la cultura no se limita a edificios históricos o hitos urbanos, sino que se manifiesta en el uso cotidiano del espacio, en las dinámicas comunitarias y en las relaciones entre las personas y su entorno. Al incorporar estas variables intangibles dentro de los procesos de planificación, la propuesta contribuye a preservar la diversidad cultural y a fortalecer el sentido de pertenencia de la población.
La economía se presenta como una oportunidad estratégica para diversificar el desarrollo local. La articulación entre educación, investigación e innovación permite establecer a Golfito como un laboratorio vivo donde se experimentan soluciones urbanas, ambientales y sociales adaptadas a contextos tropicales costeros. Esta condición abre la posibilidad de atraer talento, generar redes de colaboración y posicionar a la ciudad como un referente en temas como sostenibilidad, biodiversidad y planificación resiliente, ampliando su proyección nacional e internacional.
Desde una perspectiva social, la propuesta refuerza la idea de equidad territorial como principio rector. Esto implica reconocer y atender las desigualdades históricas en el acceso a servicios, espacios de calidad y oportunidades de desarrollo. La planificación se convierte así en una herramienta para redistribuir beneficios urbanos, priorizando intervenciones en sectores históricamente relegados y promoviendo un equilibrio más justo entre las distintas áreas de la ciudad. Esta aproximación contribuye a reducir brechas sociales y a construir una ciudad más cohesionada e inclusiva.
La articulación entre lo público y lo privado se plantea desde una lógica de complementariedad. Los proyectos propuestos fomentan transiciones graduales entre ambos ámbitos, mediante espacios intermedios que facilitan la interacción social y enriquecen la vida urbana. Esta estrategia contribuye a crear entornos más activos y seguros, donde la presencia constante de personas fortalece el control social y reduce la percepción de inseguridad, sin recurrir a soluciones físicas excluyentes o defensivas.
Los proyectos realizados son los siguientes:
1. Renovación del Depósito de Libre Comercio: Se propone una intervención arquitectónica en el Depósito de Libre Comercio de Golfito, con el fin de mejorar la experiencia del usuario y reforzar la visibilidad e identidad del sitio dentro del contexto urbano y paisajístico de la ciudad, se trata de transformar el actual espacio comercial en un entorno más amable, accesible y coherente con el clima tropical y la riqueza natural de Golfito.
2. Complejo Deportivo Sede UCR: Iniciativa impulsada por la Universidad de Costa Rica (Sede del Sur – Golfito), orientada a integrar educación, deporte, turismo sostenible y conservación patrimonial. El proyecto busca consolidar un espacio multifuncional donde la actividad física, la investigación y la cultura se articulen para fortalecer el bienestar comunitario, la formación académica y la identidad local. Contará con infraestructura deportiva, espacios educativos, zonas verdes y programas de turismo académico vinculados al patrimonio natural y cultural de Golfito.
3. Parque Marino: Propone la creación de un espacio público costero que combine recreación, educación ambiental y turismo sostenible. El proyecto integra un balneario natural y un acuario didáctico que promueven la conservación marina, la inclusión social y la reactivación económica local. Su diseño busca reconectar la comunidad de Golfito con el golfo.
4. Uso Mixto - Hospedaje y Vivienda: El proyecto plantea el desarrollo de un complejo habitacional de uso mixto, que integre vivienda permanente, alojamiento temporal y espacios de hospedaje tipo hostal, dentro de una zona urbana con potencial de revitalización social y económica, busca responder a las nuevas dinámicas urbanas de Golfito.
5. Centro de Información Turística: Nodo articulador del turismo local. Será un espacio operativo para la gestión de recorridos guiados hacia senderos de montaña, rutas patrimoniales y puntos de interés urbano. Incluirá áreas de atención al visitante, módulos de información desplegables en distintos sectores de la ciudad y un componente gastronómico que promueva la cocina local.
6. Centro de Investigación de La Marina: Se concibe como un equipamiento académico–científico ligado al Parque Marino, destinado al estudio, monitoreo y divulgación del ecosistema del Golfo Dulce, su manglar y su biodiversidad marina. El proyecto busca consolidar un espacio especializado donde la ciencia, la educación ambiental y la gestión comunitaria se articulen para fortalecer la conservación ecológica y el turismo.
7. Malecón en la Angostura: El proyecto propone un malecón costero en la zona de la angostura de Golfito, como un espacio público lineal, accesible y de escala humana, combina un paseo peatonal, zonas verdes, pequeños espacios de descanso, miradores y áreas recreativas.
8. Mercado Central de Golfito: Se plantea como un espacio público multifuncional que integre gastronomía local, comercio artesanal y actividades culturales, complementado con un muelle liviano que sirva como atractor de ferias y eventos temporales.
Finalmente, “Golfito: Unir para Transformar” se plantea no solo como una propuesta de intervención para un contexto específico, sino como una guía estratégica adaptable en el tiempo, con potencial de servir como referente para otras ciudades costeras intermedias que enfrentan procesos de reconversión territorial. Desde una planificación sensible al lugar, a las personas y a los desafíos contemporáneos, el proyecto propone una visión de ciudad más integrada, inclusiva y resiliente, capaz de proyectar un futuro equilibrado para Golfito y su entorno. Sus proyectos estratégicos se contemplan como parte de una red urbana integrada que articula infraestructura, paisaje, espacio público y arquitectura, que en conjunto, estos proyectos complementan la profundidad del proyecto y refuerzan su carácter integral.





