PASO CANOAS: TEJIDOS FRONTERIZOS
COSTA RICA
Amanda Barboza Joseph
COSTA RICA
Amanda Barboza Joseph
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 74600 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Paso Canoas - Puntarenas
UBICACIÓN DE PROYECTO: Paso Canoas - Puntarenas
PASO CANOAS: TEJIDOS FRONTERIZOS
La arquitectura urbana se construye a partir de límites. Sin embargo, no todos los límites separan, algunos organizan y posibilitan el encuentro. Paso Canoas es uno de esos territorios donde el límite ha dejado de operar como frontera para convertirse en un espacio habitado, moldeado por el flujo constante de personas, comercio y prácticas culturales compartidas.
Dicho sitio no responde a una lógica urbana planificada, Paso Canoas ha sido configurado por el crecimiento acelerado, el transito irregular de personas y el intercambio entre dos naciones. Este crecimiento intenso y desordenado, ha producido un territorio híbrido cuya complejidad no puede resolverse mediante operaciones formales, tradicionales o gestos que vayan a imponer al espacio. El proyecto toma esta condición como punto de partida y propone un planteamiento sobre el territorio basado en la continuidad, la adaptación y la relación entre ambas culturas.
Se entiende la frontera como un sistema urbano activo, cambiante y no tradicional, donde la movilidad no es solo tránsito, sino una herramienta para construir y generar un tejido. El movimiento de los cuerpos redefine el límite, lo desplaza y lo vuelve permeable. Desde esta perspectiva, el diseño urbano no plantea formas definitivas, sino que establece estructuras capaces de sostener transformaciones futuras, planteando una zona híbrida.
El espacio público se plantea como el elemento fundamental del proyecto. A través de recorridos peatonales, áreas comerciales, espacios comunitarios y nodos de transporte se articula un tejido urbano que prioriza el encuentro, la permanencia y el intercambio. La infraestructura deja de operar como barrera y se convierte en soporte de relaciones sociales, económicas y culturales. Frente a un territorio cuya infraestructura fragmenta, la propuesta actúa ordena sin homogeneizar, conecta sin borrar, interviene sin perder identidad. El diseño urbano se plantea como un acto de mediación entre cultural, tiempos y formas de habitar, tratando de revelar lo esencial en el sitio sin comprometer su complejidad.
En Paso Canoas, la arquitectura no debe construir fronteras, debe construir continuidad.
La arquitectura urbana se construye a partir de límites. Sin embargo, no todos los límites separan, algunos organizan y posibilitan el encuentro. Paso Canoas es uno de esos territorios donde el límite ha dejado de operar como frontera para convertirse en un espacio habitado, moldeado por el flujo constante de personas, comercio y prácticas culturales compartidas.
Dicho sitio no responde a una lógica urbana planificada, Paso Canoas ha sido configurado por el crecimiento acelerado, el transito irregular de personas y el intercambio entre dos naciones. Este crecimiento intenso y desordenado, ha producido un territorio híbrido cuya complejidad no puede resolverse mediante operaciones formales, tradicionales o gestos que vayan a imponer al espacio. El proyecto toma esta condición como punto de partida y propone un planteamiento sobre el territorio basado en la continuidad, la adaptación y la relación entre ambas culturas.
Se entiende la frontera como un sistema urbano activo, cambiante y no tradicional, donde la movilidad no es solo tránsito, sino una herramienta para construir y generar un tejido. El movimiento de los cuerpos redefine el límite, lo desplaza y lo vuelve permeable. Desde esta perspectiva, el diseño urbano no plantea formas definitivas, sino que establece estructuras capaces de sostener transformaciones futuras, planteando una zona híbrida.
El espacio público se plantea como el elemento fundamental del proyecto. A través de recorridos peatonales, áreas comerciales, espacios comunitarios y nodos de transporte se articula un tejido urbano que prioriza el encuentro, la permanencia y el intercambio. La infraestructura deja de operar como barrera y se convierte en soporte de relaciones sociales, económicas y culturales. Frente a un territorio cuya infraestructura fragmenta, la propuesta actúa ordena sin homogeneizar, conecta sin borrar, interviene sin perder identidad. El diseño urbano se plantea como un acto de mediación entre cultural, tiempos y formas de habitar, tratando de revelar lo esencial en el sitio sin comprometer su complejidad.
En Paso Canoas, la arquitectura no debe construir fronteras, debe construir continuidad.





