MARIOLÍ: UN REFUGIO URBANO PARA LA CONSERVACIÓN Y ESTUDIO DE LA ABEJA MARIOLA (TETRAGONISCA ANGUSTULA)
COSTA RICA
Andrea Michelino Marín
COSTA RICA
Andrea Michelino Marín
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 540.4 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Estación Biológica Alejandro Quesada (Siete Manantiales), La Unión, Cartago
UBICACIÓN DE PROYECTO: Estación Biológica Alejandro Quesada (Siete Manantiales), La Unión, Cartago
Las abejas son insectos vitales para el equilibrio de la naturaleza por su función como polinizadores de plantas y cultivos en todo el mundo. A pesar de su gran importancia, se han visto amenazadas por factores como el cambio climático, el auge de las prácticas de agricultura industrializada con uso de plaguicidas y, sobre todo, la urbanización, situaciones que ocasionan la fragmentación y pérdida de su hábitat. Como resultado, algunas especies se han visto obligadas a ver la ciudad como una nueva casa, logrando adaptar su biología con el fin de tolerar las nuevas condiciones urbanas, tal es el caso de la abeja sin aguijón conocida como mariola (Tetragonisca angustula).
Este trabajo propone el concepto arquitectónico “apitectura”, que traslada principios biológicos como implicaciones espaciales, sistemas constructivos y estrategias de crecimiento modular y jerarquía espacial al campo arquitectónico humano. La finalidad es explorar las posibilidades de la “apitectura” mediante el desarrollo de un refugio para la protección e investigación de la abeja sin aguijón delimitada y otras abejas nativas, permitiendo su manipulación y conservación de manera amigable, en la Estación Biológica Alejandro Quesada, Siete Manantiales, Cartago, Costa Rica.
El diseño toma como metáfora volumétrica los potes de almacenamiento de miel, polen y néctar construidos en el nido de la abeja mariola. Estos recipientes ovoides, abombados e irregulares funcionan como módulos estructurales y espaciales, permitiendo un crecimiento progresivo y flexible, donde cada unidad se relaciona con las demás como parte de un sistema vinculado, similar al de un organismo vivo. Esto implica una mirada alineada a lo indispensable, priorizando función, adaptación y flexibilidad.
El sistema constructivo propuesto busca traducir el lenguaje constructivo de la abeja mariola en una arquitectura coherente con su lógica orgánica, por ello se propone la impresión en 3D con una mezcla de adobe estabilizado y aditivos naturales. Esta elección permite construir con precisión, mínimo desperdicio de material y alta adaptación al sitio, demostrando que la tecnología no sustituye la naturaleza, sino que puede amplificar su inteligencia cuando se utiliza con criterio.
La “apitectura” y este proyecto implican construir desde la raíz, diseñando desde la profundidad de la naturaleza animal y aprendiendo de sistemas que han evolucionado durante miles de años sin generar desequilibrio ambiental. Así, la arquitectura se plantea como una herramienta para repensar el habitar contemporáneo desde lo esencial, alineada con valores de cuidado, cooperación y respeto por los ciclos naturales, donde deja de ser un objeto aislado y se convierte en parte activa del ecosistema que la sostiene.
Este trabajo propone el concepto arquitectónico “apitectura”, que traslada principios biológicos como implicaciones espaciales, sistemas constructivos y estrategias de crecimiento modular y jerarquía espacial al campo arquitectónico humano. La finalidad es explorar las posibilidades de la “apitectura” mediante el desarrollo de un refugio para la protección e investigación de la abeja sin aguijón delimitada y otras abejas nativas, permitiendo su manipulación y conservación de manera amigable, en la Estación Biológica Alejandro Quesada, Siete Manantiales, Cartago, Costa Rica.
El diseño toma como metáfora volumétrica los potes de almacenamiento de miel, polen y néctar construidos en el nido de la abeja mariola. Estos recipientes ovoides, abombados e irregulares funcionan como módulos estructurales y espaciales, permitiendo un crecimiento progresivo y flexible, donde cada unidad se relaciona con las demás como parte de un sistema vinculado, similar al de un organismo vivo. Esto implica una mirada alineada a lo indispensable, priorizando función, adaptación y flexibilidad.
El sistema constructivo propuesto busca traducir el lenguaje constructivo de la abeja mariola en una arquitectura coherente con su lógica orgánica, por ello se propone la impresión en 3D con una mezcla de adobe estabilizado y aditivos naturales. Esta elección permite construir con precisión, mínimo desperdicio de material y alta adaptación al sitio, demostrando que la tecnología no sustituye la naturaleza, sino que puede amplificar su inteligencia cuando se utiliza con criterio.
La “apitectura” y este proyecto implican construir desde la raíz, diseñando desde la profundidad de la naturaleza animal y aprendiendo de sistemas que han evolucionado durante miles de años sin generar desequilibrio ambiental. Así, la arquitectura se plantea como una herramienta para repensar el habitar contemporáneo desde lo esencial, alineada con valores de cuidado, cooperación y respeto por los ciclos naturales, donde deja de ser un objeto aislado y se convierte en parte activa del ecosistema que la sostiene.








