SOMNIA PARQUE URBANO
COSTA RICA
Valeria Piedra Reyes
COSTA RICA
Valeria Piedra Reyes
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 1 600,79 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Antiguo terreno del Zoológico Simón Bolívar, San José
UBICACIÓN DE PROYECTO: Antiguo terreno del Zoológico Simón Bolívar, San José
Somnia es una propuesta de parque urbano para el antiguo Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, en Barrio Amón, San José. El proyecto reconoce el sitio como un espacio cargado de memoria colectiva y plantea su transformación desde una lectura contemporánea que no borra el pasado, sino que lo resignifica.
El concepto se fundamenta en la analogía entre la alquimia y los procesos oníricos, entendidos como mecanismos de transformación continua. Así como la alquimia trabaja sobre una materia preexistente, el sueño reorganiza recuerdos e imágenes sin una lógica lineal. Somnia asume la historia del lugar como esa materia activa y la transforma mediante una experiencia espacial progresiva, donde el recorrido, la vegetación, el agua y la variación de atmósferas construyen un proceso de descubrimiento.
El parque integra un museo abierto y cuatro áreas de alimentación concebidas como experiencias arquitectónicas autónomas. Altaira se inspira en el Athanor alquímico, reinterpretando la noción de encierro histórico del sitio desde una postura reflexiva que contrasta contención y libertad. Crysalis materializa la cristalización como resultado de presión y cambio, convirtiéndose en un hito que simboliza renovación. Lumina recupera la memoria colectiva mediante un autocine con réplicas habitables de vehículos de época, evocando el encuentro y la nostalgia como experiencia compartida. Seraphia traduce el estado onírico a través de la coexistencia entre elementos antiguos resignificados y arquitectura contemporánea, generando una atmósfera donde pasado y presente se superponen.
Somnia propone que la arquitectura esencial no se limita a resolver necesidades utilitarias. Lo esencial también reside en la recreación, el asombro y la experiencia espacial significativa como condiciones fundamentales para el bienestar humano. Estudios en psicología ambiental demuestran que los entornos que integran naturaleza y estímulos sensoriales positivos reducen el estrés y fortalecen la salud mental.
La intervención transforma un espacio históricamente asociado al límite físico en un parque abierto y libre, donde memoria, infancia e imaginación recuperan protagonismo. Crear espacios de libertad y contemplación es también una necesidad esencial para la ciudad contemporánea.
El concepto se fundamenta en la analogía entre la alquimia y los procesos oníricos, entendidos como mecanismos de transformación continua. Así como la alquimia trabaja sobre una materia preexistente, el sueño reorganiza recuerdos e imágenes sin una lógica lineal. Somnia asume la historia del lugar como esa materia activa y la transforma mediante una experiencia espacial progresiva, donde el recorrido, la vegetación, el agua y la variación de atmósferas construyen un proceso de descubrimiento.
El parque integra un museo abierto y cuatro áreas de alimentación concebidas como experiencias arquitectónicas autónomas. Altaira se inspira en el Athanor alquímico, reinterpretando la noción de encierro histórico del sitio desde una postura reflexiva que contrasta contención y libertad. Crysalis materializa la cristalización como resultado de presión y cambio, convirtiéndose en un hito que simboliza renovación. Lumina recupera la memoria colectiva mediante un autocine con réplicas habitables de vehículos de época, evocando el encuentro y la nostalgia como experiencia compartida. Seraphia traduce el estado onírico a través de la coexistencia entre elementos antiguos resignificados y arquitectura contemporánea, generando una atmósfera donde pasado y presente se superponen.
Somnia propone que la arquitectura esencial no se limita a resolver necesidades utilitarias. Lo esencial también reside en la recreación, el asombro y la experiencia espacial significativa como condiciones fundamentales para el bienestar humano. Estudios en psicología ambiental demuestran que los entornos que integran naturaleza y estímulos sensoriales positivos reducen el estrés y fortalecen la salud mental.
La intervención transforma un espacio históricamente asociado al límite físico en un parque abierto y libre, donde memoria, infancia e imaginación recuperan protagonismo. Crear espacios de libertad y contemplación es también una necesidad esencial para la ciudad contemporánea.








