HORIZONTES INFINITOS
COSTA RICA
Vielka Zumbado, Sheiling Vega
COSTA RICA
Vielka Zumbado, Sheiling Vega
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 16,000 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Hatillo - San José
UBICACIÓN DE PROYECTO: Hatillo - San José
Museo de Mujeres Científicas Latinoamericanas
Por Sophia Vega León y Vielka Zumbado Acosta.
El presente proyecto arquitectónico propone el diseño de un Museo de Mujeres Latinoamericanas concebido a partir del concepto de atmósferas de poder, entendido como el conjunto de sensaciones, emociones y dinámicas de influencia que se generan dentro de un espacio. Esta noción reconoce que la arquitectura no solo organiza funciones y recorridos, sino que también construye significados, transmite mensajes simbólicos y configura experiencias colectivas.
En este museo, las atmósferas de poder se materializan a través de la relación entre forma, luz, escala, materialidad y recorrido, con el objetivo de generar espacios que inspiren respeto, reconocimiento y empoderamiento. El proyecto entiende que el poder no se impone únicamente desde la monumentalidad, sino también desde la capacidad de un lugar para acoger, representar y dignificar las historias que alberga.
Así, el museo se concibe como un espacio donde los elementos físicos se articulan con componentes simbólicos, culturales y sociales para visibilizar el aporte de las mujeres latinoamericanas. Cada decisión arquitectónica busca construir una experiencia que evoque fortaleza, identidad y transformación, creando un ambiente donde la memoria y el conocimiento se convierten en herramientas de influencia positiva y cambio social.
El presente proyecto corresponde al diseño y desarrollo del Museo de Mujeres Científicas Latinoamericanas, una propuesta arquitectónica, educativa y cultural que surge como respuesta a la histórica invisibilización de las mujeres en el ámbito científico y tecnológico. A pesar de sus múltiples aportes a lo largo del tiempo, las mujeres han enfrentado barreras sociales y culturales que han limitado su reconocimiento y participación plena en carreras STEM. En América Latina, menos del 40 % de las personas graduadas en estas áreas son mujeres, lo que evidencia la persistencia de brechas de género en el sector científico.
Como referente central del proyecto se destaca la figura de la física costarricense Sandra Cauffman, actual subdirectora de Astrofísica en la NASA, cuya trayectoria representa un ejemplo de superación, excelencia científica e inspiración para niñas y jóvenes de la región. No obstante, existen aún pocos espacios dedicados específicamente a visibilizar y homenajear a mujeres científicas latinoamericanas, lo que fundamenta la necesidad de esta iniciativa.
El museo se ubicará en Hatillo 2, San José, y se concibe como un espacio educativo, inclusivo e inspirador que combina diseño arquitectónico sostenible, tecnología interactiva y un enfoque de género. El edificio será accesible y sostenible, incorporando materiales sostenibles y energía solar, bajo principios de equidad espacial. Su diseño responde a la necesidad de generar espacios públicos que promuevan la equidad, el empoderamiento comunitario y la inclusión social.
En el ámbito curatorial, el museo presentará las historias y aportes de científicas latinoamericanas mediante experiencias interactivas, realidad aumentada y tecnologías inmersivas, con el propósito de motivar vocaciones científicas en niñas y jóvenes. Además, se implementarán talleres STEM, mentorías y programas educativos dirigidos principalmente a niñas y adolescentes, así como actividades culturales y oportunidades de formación y empleo para habitantes de Hatillo, fortaleciendo el desarrollo local.
El proyecto contempla también el desarrollo de una plataforma digital que permitirá ampliar el alcance del museo más allá de Costa Rica, facilitando el acceso remoto a contenidos educativos y promoviendo alianzas con instituciones científicas internacionales, como el Weizmann Institute of Science, integrando así la iniciativa en el ecosistema global de innovación.
La población beneficiaria principal estará conformada por niñas, jóvenes y mujeres interesadas en la ciencia y la tecnología, especialmente aquellas provenientes de contextos vulnerables como Hatillo 2 y sus alrededores. Asimismo, el museo estará abierto a docentes, madres, familias, público costarricense en general y visitantes internacionales, tanto de manera presencial como virtual.
La implementación se desarrollará mediante una metodología participativa y multidisciplinaria. Inicialmente se realizará un diagnóstico participativo con la comunidad de Hatillo 2 para identificar necesidades y expectativas. Se conformará un comité curatorial integrado por científicas, historiadoras y comunicadoras para la selección de contenidos y diseño de experiencias interactivas. La construcción seguirá criterios de sostenibilidad y accesibilidad con supervisión técnica continua, mientras que la estrategia educativa incluirá alianzas con escuelas y universidades. Finalmente, se establecerá un sistema de evaluación y retroalimentación para medir el impacto y garantizar la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
En cuanto al contexto competitivo, el proyecto se posiciona como pionero en la región, ya que no existen instituciones dedicadas específicamente a visibilizar y homenajear a mujeres científicas latinoamericanas. Su propuesta integra arquitectura inclusiva y sostenible, tecnología inmersiva, programas educativos comunitarios y proyección digital global, ofreciendo una solución innovadora que rescata la memoria histórica y promueve la igualdad de género en STEM.
En conclusión, el Museo de Mujeres Científicas Latinoamericanas constituye una iniciativa innovadora y necesaria que busca visibilizar las contribuciones de las mujeres en la ciencia y la tecnología, honrar referentes como Sandra Cauffman e inspirar a nuevas generaciones. Mediante un diseño sostenible, tecnología interactiva y programas educativos, el proyecto promueve la equidad de género, fortalece el desarrollo local y proyecta su impacto a nivel internacional, contribuyendo a transformar la percepción y participación de las mujeres en el ámbito científico.
Nuestra visión es global: llevar este homenaje más allá de los muros, para que inspiren a niñas en cada rincón del continente.
Sandra cauffman miró al cielo y llegó a la nasa. Nosotras quisimos que su historia, y la de tantas otras, se eleven también.
Por Sophia Vega León y Vielka Zumbado Acosta.
El presente proyecto arquitectónico propone el diseño de un Museo de Mujeres Latinoamericanas concebido a partir del concepto de atmósferas de poder, entendido como el conjunto de sensaciones, emociones y dinámicas de influencia que se generan dentro de un espacio. Esta noción reconoce que la arquitectura no solo organiza funciones y recorridos, sino que también construye significados, transmite mensajes simbólicos y configura experiencias colectivas.
En este museo, las atmósferas de poder se materializan a través de la relación entre forma, luz, escala, materialidad y recorrido, con el objetivo de generar espacios que inspiren respeto, reconocimiento y empoderamiento. El proyecto entiende que el poder no se impone únicamente desde la monumentalidad, sino también desde la capacidad de un lugar para acoger, representar y dignificar las historias que alberga.
Así, el museo se concibe como un espacio donde los elementos físicos se articulan con componentes simbólicos, culturales y sociales para visibilizar el aporte de las mujeres latinoamericanas. Cada decisión arquitectónica busca construir una experiencia que evoque fortaleza, identidad y transformación, creando un ambiente donde la memoria y el conocimiento se convierten en herramientas de influencia positiva y cambio social.
El presente proyecto corresponde al diseño y desarrollo del Museo de Mujeres Científicas Latinoamericanas, una propuesta arquitectónica, educativa y cultural que surge como respuesta a la histórica invisibilización de las mujeres en el ámbito científico y tecnológico. A pesar de sus múltiples aportes a lo largo del tiempo, las mujeres han enfrentado barreras sociales y culturales que han limitado su reconocimiento y participación plena en carreras STEM. En América Latina, menos del 40 % de las personas graduadas en estas áreas son mujeres, lo que evidencia la persistencia de brechas de género en el sector científico.
Como referente central del proyecto se destaca la figura de la física costarricense Sandra Cauffman, actual subdirectora de Astrofísica en la NASA, cuya trayectoria representa un ejemplo de superación, excelencia científica e inspiración para niñas y jóvenes de la región. No obstante, existen aún pocos espacios dedicados específicamente a visibilizar y homenajear a mujeres científicas latinoamericanas, lo que fundamenta la necesidad de esta iniciativa.
El museo se ubicará en Hatillo 2, San José, y se concibe como un espacio educativo, inclusivo e inspirador que combina diseño arquitectónico sostenible, tecnología interactiva y un enfoque de género. El edificio será accesible y sostenible, incorporando materiales sostenibles y energía solar, bajo principios de equidad espacial. Su diseño responde a la necesidad de generar espacios públicos que promuevan la equidad, el empoderamiento comunitario y la inclusión social.
En el ámbito curatorial, el museo presentará las historias y aportes de científicas latinoamericanas mediante experiencias interactivas, realidad aumentada y tecnologías inmersivas, con el propósito de motivar vocaciones científicas en niñas y jóvenes. Además, se implementarán talleres STEM, mentorías y programas educativos dirigidos principalmente a niñas y adolescentes, así como actividades culturales y oportunidades de formación y empleo para habitantes de Hatillo, fortaleciendo el desarrollo local.
El proyecto contempla también el desarrollo de una plataforma digital que permitirá ampliar el alcance del museo más allá de Costa Rica, facilitando el acceso remoto a contenidos educativos y promoviendo alianzas con instituciones científicas internacionales, como el Weizmann Institute of Science, integrando así la iniciativa en el ecosistema global de innovación.
La población beneficiaria principal estará conformada por niñas, jóvenes y mujeres interesadas en la ciencia y la tecnología, especialmente aquellas provenientes de contextos vulnerables como Hatillo 2 y sus alrededores. Asimismo, el museo estará abierto a docentes, madres, familias, público costarricense en general y visitantes internacionales, tanto de manera presencial como virtual.
La implementación se desarrollará mediante una metodología participativa y multidisciplinaria. Inicialmente se realizará un diagnóstico participativo con la comunidad de Hatillo 2 para identificar necesidades y expectativas. Se conformará un comité curatorial integrado por científicas, historiadoras y comunicadoras para la selección de contenidos y diseño de experiencias interactivas. La construcción seguirá criterios de sostenibilidad y accesibilidad con supervisión técnica continua, mientras que la estrategia educativa incluirá alianzas con escuelas y universidades. Finalmente, se establecerá un sistema de evaluación y retroalimentación para medir el impacto y garantizar la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
En cuanto al contexto competitivo, el proyecto se posiciona como pionero en la región, ya que no existen instituciones dedicadas específicamente a visibilizar y homenajear a mujeres científicas latinoamericanas. Su propuesta integra arquitectura inclusiva y sostenible, tecnología inmersiva, programas educativos comunitarios y proyección digital global, ofreciendo una solución innovadora que rescata la memoria histórica y promueve la igualdad de género en STEM.
En conclusión, el Museo de Mujeres Científicas Latinoamericanas constituye una iniciativa innovadora y necesaria que busca visibilizar las contribuciones de las mujeres en la ciencia y la tecnología, honrar referentes como Sandra Cauffman e inspirar a nuevas generaciones. Mediante un diseño sostenible, tecnología interactiva y programas educativos, el proyecto promueve la equidad de género, fortalece el desarrollo local y proyecta su impacto a nivel internacional, contribuyendo a transformar la percepción y participación de las mujeres en el ámbito científico.
Nuestra visión es global: llevar este homenaje más allá de los muros, para que inspiren a niñas en cada rincón del continente.
Sandra cauffman miró al cielo y llegó a la nasa. Nosotras quisimos que su historia, y la de tantas otras, se eleven también.








