CASA CLARO DEL BOSQUE
COSTA RICA
INVERSE PROJECT
COSTA RICA
INVERSE PROJECT
DISEÑO ARQUITECTÓNICO: Inverse Project
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 788 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: SANTA ANA - SAN JOSÉ
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 788 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: SANTA ANA - SAN JOSÉ
Situada en una ladera con vistas al Valle de Santa Ana cerca de San José, esta residencia emerge como un diálogo entre forma construida y paisaje natural. Ocupando un terreno de 6,057 m2, el proyecto preserva estratégicamente el paisaje forestal existente, anclando su composición alrededor de un árbol adulto que define un patio central—un gesto que enmarca la casa como intervención dentro del terreno.
Organización Arquitectónica
La estrategia emplea una configuración en U que abraza el árbol preservado, generando un patio protegido que media entre interior y exterior. El primer nivel acomoda todas las funciones de estar—cocina, comedor, sala familiar y oficina—en un patrón de circulación en molino que irradia desde la cocina como corazón espacial. Una barra lineal de dormitorios se suspende en el segundo nivel, creando clara separación programática mientras el nivel inferior se relaciona directamente con el paisaje.
Desde la cocina, la planta se despliega hacia un salón familiar y puertas de vidrio corredizas que disuelven límites hacia terraza, piscina y vistas a las eólicas de Santa Ana y el Volcán Irazú.
Sostenibilidad
El diseño abraza el clima templado costarricense mediante estrategias pasivas. La ventilación cruzada elimina el aire acondicionado, mientras aberturas calibradas y cortinas automatizadas dan confort térmico. La envolvente emplea materiales duraderos—piedra, concreto texturizado y vidrio insulado—apropiados al clima regional.
Paneles fotovoltaicos logran 100% autonomía energética; colectores solares proveen agua caliente; sistemas de aguas grises permiten irrigación del paisaje; y una chimenea de leña ofrece calefacción sostenible. Techos verdes visten a los volúmenes inferiores, proporcionando aislamiento térmico, absorción pluvial y remediación ecológica.
El paisaje emplea especies nativas, reforzando continuidad ecológica y minimizando el mantenimiento.
Expresión
La composición resultante calibra volúmenes que responden a necesidades funcionales, imperativos ambientales y oportunidades topográficas. El patio opera como amortiguador climático y umbral espacial.
Esta arquitectura, concebida para rutinas familiares específicas, demuestra cómo la lectura del sitio, respuesta ambiental y durabilidad material resultan en una vivienda arraigada en su lugar y abierta al paisaje, sugiriendo una arquitectura costarricense contemporánea que honra sabiduría ecológica y posibilidad tecnológica.
Organización Arquitectónica
La estrategia emplea una configuración en U que abraza el árbol preservado, generando un patio protegido que media entre interior y exterior. El primer nivel acomoda todas las funciones de estar—cocina, comedor, sala familiar y oficina—en un patrón de circulación en molino que irradia desde la cocina como corazón espacial. Una barra lineal de dormitorios se suspende en el segundo nivel, creando clara separación programática mientras el nivel inferior se relaciona directamente con el paisaje.
Desde la cocina, la planta se despliega hacia un salón familiar y puertas de vidrio corredizas que disuelven límites hacia terraza, piscina y vistas a las eólicas de Santa Ana y el Volcán Irazú.
Sostenibilidad
El diseño abraza el clima templado costarricense mediante estrategias pasivas. La ventilación cruzada elimina el aire acondicionado, mientras aberturas calibradas y cortinas automatizadas dan confort térmico. La envolvente emplea materiales duraderos—piedra, concreto texturizado y vidrio insulado—apropiados al clima regional.
Paneles fotovoltaicos logran 100% autonomía energética; colectores solares proveen agua caliente; sistemas de aguas grises permiten irrigación del paisaje; y una chimenea de leña ofrece calefacción sostenible. Techos verdes visten a los volúmenes inferiores, proporcionando aislamiento térmico, absorción pluvial y remediación ecológica.
El paisaje emplea especies nativas, reforzando continuidad ecológica y minimizando el mantenimiento.
Expresión
La composición resultante calibra volúmenes que responden a necesidades funcionales, imperativos ambientales y oportunidades topográficas. El patio opera como amortiguador climático y umbral espacial.
Esta arquitectura, concebida para rutinas familiares específicas, demuestra cómo la lectura del sitio, respuesta ambiental y durabilidad material resultan en una vivienda arraigada en su lugar y abierta al paisaje, sugiriendo una arquitectura costarricense contemporánea que honra sabiduría ecológica y posibilidad tecnológica.








