LUZ DE OCASO
COSTA RICA
Arq. Alejandro González
COSTA RICA
Arq. Alejandro González
DISEÑO ARQUITECTÓNICO: Instinto Estudio
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 842 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Nosara - Guanacaste
ÁREA CONSTRUCCIÓN: 842 m²
UBICACIÓN DE PROYECTO: Nosara - Guanacaste
Luz de Ocaso se emplaza en uno de los puntos más altos de las montañas de Nosara, Guanacaste, desde donde se experimenta una relación privilegiada con el paisaje. Su ubicación permite una experiencia casi panorámica del entorno: vistas abiertas hacia el oeste al océano Pacífico, hacia el este al bosque y las montañas, con atardeceres al noroeste y amaneceres al sureste. Esta condición convierte a la luz natural en el principal recurso arquitectónico del proyecto y da origen a su nombre.
La vivienda se sitúa sobre una de las zonas más planas del terreno, evitando movimientos agresivos y respetando las condiciones existentes del sitio. La intervención se organiza a partir de un jardín central de doble altura que funciona como patio y núcleo espacial, articulando la circulación y garantizando una conexión constante entre los espacios interiores y el exterior. A su alrededor se distribuyen las áreas sociales en el primer nivel y las zonas privadas en el segundo, promoviendo una experiencia fluida y abierta hacia el paisaje.
La arquitectura busca construir una identidad tropical contemporánea profundamente ligada a Costa Rica. Grandes aleros, terrazas amplias, celosías verticales de madera, jardineras perimetrales y patios interiores permiten protegerse del sol, favorecer la ventilación cruzada y diluir los límites entre interior y exterior. La piscina, orientada hacia el mar, actúa como un plano reflectante que amplifica los colores y la luz del atardecer, reforzando la relación sensorial con el entorno.
La materialidad responde a una lógica honesta y esencial, basada en una estructura de concreto y acero, mampostería aparente y un uso protagónico de la madera. Este material se emplea tanto en elementos funcionales como sensoriales, aportando calidez, textura y carácter a los espacios. Los lucernarios y casetones de madera permiten que la luz natural bañe la vivienda durante todo el día. Asimismo, el corcho se incorpora en los cielos como aislante térmico y elemento de diseño, contribuyendo al control climático y al confort interior. El proyecto se concibe como una casa para habitar la identidad costarricense, que invita a la contemplación, la calma y la conexión consciente con la naturaleza. Más que imponerse, Luz de Ocaso busca integrarse al paisaje y exaltar la belleza natural del lugar, construyendo una arquitectura esencial, sensible y profundamente enraizada en su contexto.
La vivienda se sitúa sobre una de las zonas más planas del terreno, evitando movimientos agresivos y respetando las condiciones existentes del sitio. La intervención se organiza a partir de un jardín central de doble altura que funciona como patio y núcleo espacial, articulando la circulación y garantizando una conexión constante entre los espacios interiores y el exterior. A su alrededor se distribuyen las áreas sociales en el primer nivel y las zonas privadas en el segundo, promoviendo una experiencia fluida y abierta hacia el paisaje.
La arquitectura busca construir una identidad tropical contemporánea profundamente ligada a Costa Rica. Grandes aleros, terrazas amplias, celosías verticales de madera, jardineras perimetrales y patios interiores permiten protegerse del sol, favorecer la ventilación cruzada y diluir los límites entre interior y exterior. La piscina, orientada hacia el mar, actúa como un plano reflectante que amplifica los colores y la luz del atardecer, reforzando la relación sensorial con el entorno.
La materialidad responde a una lógica honesta y esencial, basada en una estructura de concreto y acero, mampostería aparente y un uso protagónico de la madera. Este material se emplea tanto en elementos funcionales como sensoriales, aportando calidez, textura y carácter a los espacios. Los lucernarios y casetones de madera permiten que la luz natural bañe la vivienda durante todo el día. Asimismo, el corcho se incorpora en los cielos como aislante térmico y elemento de diseño, contribuyendo al control climático y al confort interior. El proyecto se concibe como una casa para habitar la identidad costarricense, que invita a la contemplación, la calma y la conexión consciente con la naturaleza. Más que imponerse, Luz de Ocaso busca integrarse al paisaje y exaltar la belleza natural del lugar, construyendo una arquitectura esencial, sensible y profundamente enraizada en su contexto.








